La presidenta pidió explicaciones al gobierno estatal tras las denuncias de presunta represión durante una protesta ciudadana para exigir agua potable.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su rechazo a los actos de represión denunciados durante una manifestación en Jalisco, donde ciudadanos salieron a las calles para exigir soluciones ante el problema del agua contaminada.
Durante su posicionamiento, la mandataria señaló que no está de acuerdo con el uso de la fuerza contra quienes participan en movilizaciones ciudadanas y cuestionó el empleo de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Sheinbaum hizo un llamado al gobierno de Jalisco para que explique lo ocurrido y aclare por qué se utilizaron estos recursos durante la protesta. También afirmó que su administración trabaja en coordinación con las autoridades estatales para encontrar una solución al problema del suministro de agua potable.
De acuerdo con la información difundida, decenas de personas marcharon desde la Glorieta de La Minerva hacia Casa Jalisco para exigir agua limpia y respuestas de las autoridades. Durante la movilización, policías antimotines habrían utilizado gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los participantes.
La inconformidad se relaciona con las denuncias ciudadanas sobre la calidad del agua, un tema que ha generado preocupación entre habitantes de la zona.
El caso vuelve a colocar en el centro del debate la atención a los servicios básicos, la respuesta de las autoridades ante las demandas sociales y el respeto al derecho a la protesta.



