Representantes del sector transportista y autoridades federales acordaron suspender las movilizaciones que afectaron distintas carreteras del país. El entendimiento se alcanzó después de reuniones con la Secretaría de Gobernación, en las que se abordaron las principales demandas de los trabajadores del volante.
Entre las exigencias destacan una mayor seguridad en las carreteras, mejores condiciones laborales, infraestructura para el transporte de mercancías y atención a problemas fiscales y de seguridad social.
La protesta había generado complicaciones para automovilistas, empresas y cadenas de distribución en distintas entidades. Con el acuerdo, las partes buscan mantener el diálogo para atender los reclamos sin prolongar las afectaciones a la movilidad.
El desafío ahora será que los compromisos se traduzcan en medidas concretas, especialmente frente a los asaltos, las extorsiones y los riesgos que enfrentan los operadores durante sus recorridos.
La suspensión de las movilizaciones no significa que todas las demandas estén resueltas. El seguimiento de las negociaciones será determinante para evitar que el conflicto vuelva a escalar.



