El número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el suroeste de Japón aumentó a 28, informó este jueves el portavoz del gobierno japonés, Minoru Kihara, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre los escombros.
De acuerdo con el funcionario, el balance preliminar se basa en los reportes emitidos por las autoridades locales hasta las primeras horas de este jueves, aunque advirtió que la cifra podría modificarse conforme avanzan las labores de emergencia.
Entre las zonas más afectadas se encuentra el centro comercial de Aon Mall, en la ciudad de Mashiki, donde una explosión posterior al sismo dejó cinco personas fallecidas. Asimismo, en una planta de Nippon Paper Industries, ubicada en Yatsushiro, el colapso de una gran chimenea provocó nuevas víctimas.
Las autoridades mantienen un amplio operativo de búsqueda de sobrevivientes, una tarea que se ha complicado por las altas temperaturas que afectan la región y el riesgo de nuevos derrumbes.
En las labores participan cientos de elementos de los cuerpos de bomberos, policías y miembros de las Fuerzas de Autodefensa de Japón, quienes trabajan de manera ininterrumpida en distintos puntos afectados.
El terremoto ocurrió a las 4:27 horas del martes, con epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad en la prefectura de Kumamoto. El movimiento alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica japonesa de siete niveles, provocando severos daños en viviendas, infraestructura y edificios históricos, incluido el derrumbe parcial del emblemático Castillo de Kumamoto.
Desde entonces se han registrado cientos de réplicas, entre ellas un sismo de magnitud 5.8, por lo que las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos de gran intensidad en los próximos días.



