Más de la mitad del agua que se distribuye en Chihuahua no llega a registrarse de manera efectiva debido a fugas en la infraestructura hidráulica y conexiones irregulares, revelaron autoridades relacionadas con la gestión del recurso hídrico en la entidad.
De acuerdo con datos presentados recientemente, alrededor del 56 por ciento del agua suministrada se pierde en el trayecto hacia los usuarios o no es contabilizada debido a tomas clandestinas, fallas en la red de distribución y otros factores operativos.
Especialistas señalaron que esta situación representa uno de los principales desafíos para los organismos operadores, ya que reduce la disponibilidad del recurso, incrementa los costos de operación y limita la capacidad para atender la creciente demanda de agua potable.
Entre las causas más frecuentes destacan el deterioro de tuberías antiguas, la falta de mantenimiento en algunos sectores de la red hidráulica y el uso ilegal del servicio mediante conexiones no autorizadas.
Ante este panorama, las autoridades trabajan en estrategias para modernizar la infraestructura, detectar fugas de manera oportuna y fortalecer los mecanismos de supervisión para combatir el robo de agua.
Asimismo, se destacó la importancia de promover una cultura de cuidado y uso responsable del recurso, así como la participación ciudadana para reportar fugas y prácticas irregulares que afecten el suministro.
Los responsables del sector consideran que reducir estas pérdidas permitiría mejorar la eficiencia del sistema, optimizar el aprovechamiento del agua disponible y garantizar un mejor servicio para la población en un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos.



