El presidente del PRI en Cortazar, Guanajuato, Diego Estefanía Torres, denunció sentirse desprotegido por las autoridades estatales tras el atentado que sufrió el pasado 9 de junio, hecho que, aseguró, forma parte de un clima de violencia política que afecta al municipio.
El dirigente priista informó que, luego del ataque presuntamente dirigido en su contra y contra la síndica Damaris Salazar, solicitó medidas de protección para ambos; sin embargo, afirmó que hasta el momento no ha recibido una respuesta suficiente por parte de las autoridades encargadas de garantizar su seguridad.
Estefanía Torres señaló que el atentado ocurrió después de presentar diversas denuncias relacionadas con presuntas irregularidades en el gobierno municipal y con disputas políticas derivadas de la administración local. Asimismo, sostuvo que el caso debe investigarse a fondo para identificar y sancionar a los responsables.
El líder del PRI también acusó que existe un ambiente de intimidación hacia actores políticos del municipio, situación que, dijo, busca frenar la participación y el ejercicio de la oposición mediante amenazas y actos de violencia.
Además, afirmó que continuará con sus actividades políticas y con las denuncias presentadas, pese a los riesgos que enfrenta, al considerar que no puede permitirse que la violencia condicione la vida democrática del municipio.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades estatales y federales para reforzar la seguridad de los actores políticos en Guanajuato y garantizar que las investigaciones avancen con imparcialidad, con el fin de evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.



