El Banco de México (Banxico) advirtió que el sistema financiero nacional enfrenta riesgos derivados del complejo entorno internacional, marcado por conflictos geopolíticos y una creciente incertidumbre económica global. No obstante, aseguró que las instituciones financieras del país mantienen condiciones sólidas para enfrentar escenarios adversos.
En su más reciente Reporte de Estabilidad Financiera, el banco central señaló que los riesgos para el sistema financiero mexicano aumentaron ligeramente respecto a la evaluación realizada meses atrás, debido principalmente al deterioro del contexto internacional.
Banxico destacó que persisten amenazas relacionadas con el recrudecimiento de conflictos geopolíticos, así como con episodios de volatilidad en los mercados financieros globales. Además, identificó otros factores de riesgo como los ciberataques y las vulnerabilidades operativas dentro del sistema financiero.
A nivel interno, el organismo también observó un entorno económico más desafiante, influido por una desaceleración de la actividad productiva, presiones inflacionarias y mayores niveles de incertidumbre económica.
Pese a estos factores, el banco central sostuvo que el sistema financiero mexicano continúa mostrando fortaleza. Indicó que la banca mantiene niveles adecuados de capitalización y liquidez, lo que le permitiría absorber impactos significativos bajo escenarios de estrés.
Banxico señaló además que el sistema bancario cuenta con herramientas suficientes para preservar su estabilidad y seguir otorgando financiamiento a hogares, empresas y gobiernos aun en contextos adversos.
De acuerdo con el informe, el financiamiento total otorgado por el sistema financiero a la economía mexicana alcanzó un nivel equivalente al 103.9% del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre del año, con una participación importante del sector público.
El banco central reiteró la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre los riesgos externos e internos, con el fin de preservar la estabilidad financiera y fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles choques económicos.



