El peso mexicano registró una nueva depreciación durante la jornada del martes 29 de septiembre, con lo que borró las ganancias que había acumulado frente al dólar en lo que va del año. La moneda nacional retrocedió 0.66%, equivalente a 11.90 centavos, y se ubicó en 18.05 pesos por dólar.
El comportamiento de la divisa estuvo relacionado con el incremento de las tasas de interés y la incertidumbre en los mercados internacionales, factores que han generado presiones sobre el tipo de cambio.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, señaló que los movimientos en las tasas de interés de Estados Unidos influyen en las expectativas de los inversionistas y en la cotización del peso. A ello se suman las preocupaciones por la duración del conflicto en Medio Oriente y sus posibles repercusiones en los precios de los combustibles y la inflación.
La depreciación se refleja en el balance anual
De acuerdo con un análisis de EBC Financial Group, el peso acumuló una pérdida semanal cercana al 2%, mientras que su depreciación desde mayo de 2025 alcanzó el 6.7%.
El comportamiento reciente contrasta con la fortaleza que había mostrado la moneda mexicana durante buena parte del año. Analistas consideran que el ajuste debe evaluarse dentro de un contexto más amplio, marcado por la incertidumbre económica y los cambios en las expectativas monetarias.
Por su parte, Aranza Sánchez, economista principal de BanCoppel, destacó que el aumento de las tasas de interés y las expectativas sobre las decisiones de la Reserva Federal estadounidense han influido en la evolución del tipo de cambio.
Los mercados internacionales mantienen la presión
En el ámbito internacional, los inversionistas también siguen de cerca las decisiones de los bancos centrales y la evolución de los conflictos geopolíticos, debido a sus posibles efectos sobre la inflación y el crecimiento económico.
El dólar estadounidense se mantiene respaldado por las expectativas sobre las tasas de interés, mientras que las tensiones internacionales continúan generando movimientos en los mercados financieros.
Los especialistas consideran que el comportamiento del peso dependerá, en buena medida, de la evolución de estos factores y de las próximas decisiones de política monetaria.



