Este 27 de julio se cumplen 45 años del accidente aéreo considerado el más trágico en la historia de Chihuahua, ocurrido en 1981, cuando una aeronave de Aeronaves de México se desplomó poco después de despegar del entonces aeropuerto de la capital del estado.
La aeronave, un McDonnell Douglas DC-9-32, cubría la ruta Chihuahua–Mazatlán–Ciudad de México, pero presentó una falla instantes después del despegue, lo que provocó que se precipitara a tierra y se incendiara.
El accidente dejó un saldo de 32 personas fallecidas, entre pasajeros y tripulación. La magnitud del siniestro conmocionó a Chihuahua y al país, convirtiéndose en el peor desastre aéreo registrado en la entidad.
Las investigaciones determinaron que el percance estuvo relacionado con una pérdida de control de la aeronave poco después de iniciar el ascenso, sin que los ocupantes tuvieran oportunidad de sobrevivir al impacto.
A más de cuatro décadas del hecho, el accidente continúa siendo recordado como uno de los episodios más dolorosos de la aviación civil en México y un acontecimiento que marcó la historia de Chihuahua.



