El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) detuvo a más de 10 mil personas en un periodo de cinco días, como parte del reforzamiento de los operativos migratorios impulsados por la administración del presidente Donald Trump, según información difundida por medios estadounidenses.
De acuerdo con el reporte, la agencia federal ordenó a sus responsables regionales incrementar las acciones para localizar y detener a personas con estatus migratorio irregular susceptibles de ser deportadas. Los operativos se realizaron mediante inspecciones, revisiones de tránsito y acciones en espacios públicos.
Las cifras representan un aumento considerable respecto al ritmo de detenciones registrado a principios de año, cuando el promedio diario era cercano a mil arrestos. Ahora, la cifra ronda las dos mil detenciones por día, como parte de la estrategia para acelerar los procesos de deportación.
Aunque el incremento ha sido significativo, funcionarios citados en el reporte señalaron que aún existe incertidumbre sobre cuánto tiempo podrá mantenerse este nivel de operativos, debido a las exigencias logísticas y de personal que implica la estrategia.
Las acciones se han desarrollado en distintas ciudades de Estados Unidos sin necesidad de grandes despliegues públicos, en contraste con operativos anteriores que generaron amplia atención mediática y protestas de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes.
El endurecimiento de la política migratoria forma parte de las medidas impulsadas por la actual administración para reforzar el control fronterizo y aumentar el número de deportaciones. Paralelamente, continúan los cambios en la legislación y las disposiciones administrativas relacionadas con la inmigración, en medio del debate sobre el alcance de las facultades del gobierno federal en esta materia.



