Además del trabajo de bomberos, rescatistas y personal de emergencia, los perros de búsqueda y rescate desempeñan un papel fundamental en las labores para localizar personas atrapadas entre los escombros tras un desastre natural.
Luego de los recientes terremotos registrados en Venezuela, decenas de binomios caninos fueron desplegados en las zonas afectadas para apoyar las tareas de localización de sobrevivientes y víctimas, aprovechando su capacidad para detectar olores humanos incluso bajo grandes cantidades de concreto y tierra.
Especialistas explican que estos animales reciben entrenamiento durante varios años para actuar en escenarios de alto riesgo, donde pueden acceder a espacios reducidos y señalar con rapidez la posible ubicación de personas atrapadas, lo que permite optimizar el trabajo de los equipos de rescate.
Su intervención resulta especialmente valiosa durante las primeras horas posteriores a un colapso estructural, periodo en el que aumentan las probabilidades de encontrar personas con vida. Gracias a su agilidad y desarrollado sentido del olfato, los perros pueden inspeccionar áreas que representarían un alto riesgo para los rescatistas.
Los binomios están conformados por un manejador y un perro, quienes trabajan de manera coordinada en operaciones de búsqueda en edificios derrumbados, deslaves, explosiones y otros escenarios de emergencia.
Organismos de protección civil y equipos especializados destacan que la participación de estos ejemplares ha sido determinante en numerosos operativos alrededor del mundo, ya que contribuyen a reducir los tiempos de búsqueda y aumentan las posibilidades de localizar personas con vida en situaciones críticas.



