La economía de Alemania enfrenta un panorama más complejo debido al aumento de los precios de la energía derivado del conflicto en Irán, según un análisis del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW). La entidad estima que el crecimiento económico del país podría verse significativamente afectado durante los próximos meses.
De acuerdo con las previsiones del instituto, la mayor economía de Europa crecería alrededor de 0,5 % en 2026 y 0,8 % en 2027, cifras inferiores a las proyectadas anteriormente. El DIW señala que el encarecimiento de la energía está reduciendo la capacidad de consumo de los hogares y aumentando la incertidumbre para las empresas.
El organismo también considera posible que Alemania atraviese una recesión técnica este año, entendida como dos trimestres consecutivos de contracción económica. En ese escenario, la producción nacional registraría una leve caída antes de estabilizarse hacia finales del próximo año.
Los analistas explican que el incremento de los costos energéticos está presionando la inflación y debilitando el poder adquisitivo de los consumidores. Aunque el crecimiento continuaría siendo positivo en los próximos años, el ritmo sería menor al previsto en estimaciones anteriores.
Pese a este contexto, el instituto destaca que el gasto público, especialmente en infraestructura y defensa, ha contribuido a sostener la actividad económica y a evitar una desaceleración más pronunciada.
El DIW considera que la situación actual no reproduce la magnitud de la crisis energética registrada entre 2022 y 2023, pero advierte que la volatilidad de los mercados energéticos sigue representando un riesgo importante para la economía alemana y para el conjunto de Europa.



